Frecuentemente utilizas el móvil como substituto del ordenador.
Descargas un archivo y lo guardas en tu móvil, y al cabo de un tiempo, tal vez lo envías a otro contacto a través de Telegram.
O bien, haces una foto, la editas creando una copia mejorada a la que le aplicas un filtro y la envías por WhatsApp, app que a su vez crea y guarda una nueva copia.
De esta manera acabas teniendo diversas copias de un mismo archivo, que va ocupando un preciado espacio de la memoria interna de tu móvil.
Además, tu biblioteca se convierte en un lugar caótico en el cual te resulta difícil encontrar lo que estás buscando.
